La barrica: Un single malt con raíces brabanzonas, refinado por la elegancia española. Elaborado con cebada cultivada en la propia granja familiar de los Bus y destilado con orgullo artesanal. Esta edición maduró en una barrica de sherry Amontillado que antes contuvo el fino y ligeramente avellanado sherry del sur de España. La etiqueta se basa en Dryland, la obra de Liselot Coblens que constituye la base de nuestras ediciones envejecidas en barricas de vino generoso.
La cata: Nariz: un dulzor suave de fruta amarilla madura, acompañado de pasas. Boca: la riqueza tropical del mango, equilibrada por una sutil amargura de té Earl Grey y regaliz. Final: de longitud media, con notas afrutadas, regaliz y un toque de roble que se desvanece lentamente.
El momento: Sírvelo como aperitivo para quien disfrute de una apertura afrutada y refinada, o regálalo a un amante de los whiskies envejecidos en sherry.